Los proyectos de fachada de mármol son una de las aplicaciones más exigentes en las que la piedra natural sale del entorno protegido del interior y se expone a las cuatro estaciones del año. Cuando el arquitecto o el responsable de obra se pone en contacto con nosotros para un proyecto de fachada, lo primero que hablamos es eso. En qué zona climática, en qué orientación de fachada, a qué altura de planta, con qué sistema de unión se va a aplicar. Tras tres generaciones suministrando piedra natural a proyectos de fachada de distinta escala, lo que hemos aprendido es claro: en fachada, la elección de material es, antes que una preferencia visual, una decisión estructural.
El Mármol Clásico es el tipo que más suministramos en proyectos de fachada. La estructura de veta de la región de Saraylar, leída a escala de edificio, le aporta una profundidad al inmueble. En bloques de oficinas, fachadas de edificios corporativos y centros culturales, la superficie viva del Mármol Clásico imprime identidad al edificio. El Blanco Puro se prefiere en fachadas residenciales que buscan una línea más sobria y moderna y en accesos de hoteles boutique. La Dolomita Blanca, en cambio, entra en escena en proyectos en los que prima la resistencia técnica. La estructura cristalina de la dolomita es más densa que la del mármol calcítico y su tasa de absorción de agua es más baja. Esa característica marca una diferencia decisiva en zonas con ciclos de hielo intensos y en fachadas sur con alta carga UV.
En el suministro de paneles de fachada, la elección del espesor es la base de toda la concepción estructural. Por lo general, el espesor de 3 centímetros es el punto de partida de nuestras aplicaciones estándar. En edificios de mucha altura y zonas con cálculo elevado de carga de viento recomendamos un espesor de 4 centímetros. Las dimensiones del panel se planifican según el dibujo de cuadrícula arquitectónica. Si las medidas estándar como 60x120, 80x80, 100x150 encajan en la cuadrícula del proyecto se prefieren; si hay necesidad de medida especial, en nuestras plantas de procesamiento aliadas se realiza el corte uno a uno conforme al dibujo del arquitecto. La tendencia al gran formato también se observa en fachada, pero aquí el espesor y la capacidad de unión mecánica resultan limitantes. A medida que la placa crece, el número de puntos de anclaje, el espesor y el peso del panel se recalculan.
El detalle de unión es el corazón técnico del suministro de fachada. Hay tres sistemas que encontramos con frecuencia. El sistema de anclaje mecánico fija el panel a la subestructura portante mediante anclajes de acero inoxidable alojados en canales o perforaciones abiertos en la cara posterior del panel. Este sistema es estándar en edificios de mucha altura y paneles de gran formato. El sistema adhesivo se basa en fijar el panel con adhesivo estructural a casetas portantes preparadas y suele preferirse en edificios de poca altura y en proyectos de renovación. El sistema mixto combina la seguridad del anclaje mecánico con la integridad superficial del sistema adhesivo. En la fase de suministro es crítico clarificar con el arquitecto qué sistema se elegirá para poder planificar desde el inicio los trabajos de apertura de canales en la cara posterior del panel.




