La elección de áridos utilizados en la producción de hormigón es un factor crítico que afecta directamente a la resistencia, durabilidad y calidad visual del producto final. Los áridos de calcita, es decir, los áridos de dolomita blanca, son uno de los tipos de árido más demandados especialmente en aplicaciones premium de hormigón gracias a su alto grado de pureza y su estructura homogénea. En Alpay Doğaltaş abastecemos este material a productores de hormigón e instalaciones industriales desde distintos yacimientos de calcita de Turquía, principalmente la región de Saraylar en la Isla de Mármara.
El parámetro más importante que determina el valor técnico de los áridos de calcita es la proporción de carbonato cálcico. Para los áridos de calcita destinados a aditivo de hormigón se espera una proporción de CaCO3 del 98 por ciento o superior. Esta alta pureza minimiza las reacciones indeseadas en la mezcla de hormigón y proporciona un entorno de árido compatible con el cemento aglutinante. Los áridos de dolomita blanca que abastecemos se seleccionan en yacimientos que cumplen este criterio, se clasifican en instalaciones de procesado aliadas y se entregan al usuario final.
La clasificación por tamaño de grano es el segundo parámetro crítico que determina en qué aplicación se utilizarán los áridos. En el sector se utilizan ampliamente tres clases principales. Los áridos finos en el rango de 0-3 mm cumplen función de relleno en mezclas de hormigón premezclado y aplicaciones de mortero. El rango de 3-7 mm, como clase de grano medio, contribuye directamente a la resistencia del hormigón y se encuentra especialmente en la producción de hormigón estructural. Los áridos gruesos en el rango de 7-12 mm se utilizan en hormigón drenante, hormigón decorativo y aplicaciones que requieren áridos especiales. Según la solicitud del cliente, son posibles también dimensionados especiales fuera de estas clases.
Desde el punto de vista de la contribución a la resistencia del hormigón, la distribución granulométrica homogénea de los áridos de calcita ofrece una importante ventaja. Una mezcla de áridos bien graduada reduce la proporción de huecos dentro del hormigón, por lo que se puede obtener una mayor resistencia a la compresión con menos cemento. Esta situación supone una ganancia significativa tanto en términos de coste como de objetivos de producción sostenible. Los áridos de calcita que abastecemos son ampliamente demandados en hormigones de alta resistencia, en elementos prefabricados y en hormigones de revestimiento especial.
En aplicaciones industriales como los sectores premium de pintura, plástico y vidrio, en cambio, el valor de óxido de hierro, es decir, el Fe2O3, se vuelve determinante. Para los áridos de calcita que se utilizarán en estos sectores, una baja proporción de Fe2O3 mantiene el grado de blancura y la estabilidad cromática del producto final. La dolomita blanca que abastecemos desde la región de Saraylar en la Isla de Mármara, con su bajo contenido de hierro y su alto valor de blancura, ofrece una alternativa adecuada para estas aplicaciones sensibles. Se valora como fuente de materia prima de los productos micronizados utilizados en la producción de vidrio, en pinturas blancas y como material de carga.




